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Según varias sentencias dictadas en 2018 sobre violencia de género en el ámbito de las parejas y exparejas, se observó que solo el 15,4% de las víctimas mortales había denunciado previamente a su agresor.

Actualidad Jurídica

Asesinato y homicidio de género en pareja, en solo el 15% de los casos hubo denuncia previa

Según varias sentencias dictadas en 2018 sobre violencia de género en el ámbito de las parejas y exparejas, se observó que solo el 15,4% de las víctimas mortales había denunciado previamente a su agresor.

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  • Estudio de caso.
  • ¿Por qué se desencadenan los crímenes?
  • ¿Qué ocurre con los huérfanos de víctimas de asesinato u homicidio por violencia de género?
  • ¿Cuántas mujeres han sido asesinadas en los últimos años en casos de violencia de género?
  • Medidas de contención de la violencia de género durante la pandemia de COVID-19
  • ¿Qué medidas se están tomando para frenar los casos?

La magistrada Lucía Avilés, subraya que hay que poner el acento en la educación por la igualdad, desde que los niños y las niñas son pequeños, pidiendo que en 2020 «se expriman los instrumentos jurídicos que da la ley» para frenar el avance de casos.

Estudio de caso

Según varias sentencias dictadas en 2018 sobre violencia de género en el ámbito de las parejas y exparejas, se observó que solo el 15,4% de las víctimas mortales había denunciado previamente a su agresor. Las resoluciones analizadas corresponden a juicios celebrados en el año 2016. Dicho análisis ha sido realizado Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), basándose en 46 sentencias (39 de ellas sobre homicidios o asesinatos). De dichas 39 resoluciones, 37 tenían como víctima a una mujer y dos, a un hombre.

El estudio de las sentencias incluye un análisis forense que revela que los crímenes se cometieron fundamentalmente de noche y que el método más usado fue el arma blanca.

Según el estudio estadístico realizado por el CGPJ (Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género), desde el año 2003 hasta abril de 2019 el lugar en el que con mayor frecuencia se producen los asesinatos es el domicilio. El 75 % de las muertes ocurrieron en el interior de un domicilio, tratándose de la vivienda compartida entre víctima y agresor en el 70 % de los casos.

La mayor parte de las condenas fueron por delito de asesinato y la pena de prisión media impuesta fue de 21,9 años; en tres resoluciones se trató de un homicidio (condena media de 14,7 años) y solo en una se consignó un homicidio imprudente (4 años).

El artículo 139 del Código Penal vigente establece que: «Será castigado con la pena de prisión de quince a veinticinco años, como reo de asesinato, el que matare a otro concurriendo alguna de las circunstancias siguientes:

1.ª Con alevosía.

2.ª Por precio, recompensa o promesa.

3.ª Con ensañamiento, aumentando deliberada e inhumanamente el dolor del ofendido.

4.ª Para facilitar la comisión de otro delito o para evitar que se descubra.»

La circunstancia más agravante fue la de parentesco apreciada en el 88,6 % de las sentencias condenatorias, seguida de la alevosía (77,14 %). Por primera vez este análisis revisa el agravante de género, en tercer lugar (31,42 %), introducida en el art. 22.4 del Código Penal, con la reforma que entró en vigor en julio de 2015.

Hay hasta diez modalidades de penas accesorias impuestas por los tribunales en las sentencias analizadas. La más frecuente (88,6 % de los casos) fue la inhabilitación absoluta, prohibición de comunicación con familiares o terceros (45,7 %) y la pérdida de sufragio pasivo (34,2 %). La pérdida de la patria potestad se aplicó en 7 casos (20 %).

¿Por qué se desencadenan los crímenes?

Se observa que predomina una relación de dominio del agresor sobre la mujer, observable en la existencia de malos tratos previos o porque el hombre se niega a aceptar que la víctima quiera poner fin a la relación.

Según el Observatorio, en ninguna de las sentencias se aplicaron circunstancias eximentes, pero en diez sí hubo atenuantes. La confesión fue la atenuante más apreciada en un 17 % de los casos, seguida de embriaguez o la adicción a sustancias (8,3 %) y en tercero, la alteración mental (5,6 %).Destaca también que en las sentencias que se analiza el comportamiento del agresor tras el crimen, en el 50% de los casos el condenado se entregó a las autoridades. Debido a esto, el Observatorio solicita que se suprima el beneficio penal de confesión y entrega voluntaria en este tipo de delitos, ya que en ningún otro tipo delictivo se observan cifras similares.

La otra víctima: los huérfanos

Desde que se contabilizan los asesinatos por violencia de género en 2003, las mil primeras mujeres asesinadas dejaron 1.494 huérfanos, de los que casi la mitad, 765 eran menores de edad. Desde 2013, 407 mujeres asesinadas por violencia de género han dejado 293 menores huérfanos.

A raíz del caso de la hija de Ángela González Carreño, asesinada por su padre en una de las visitas que su madre intentó impedir legalmente; se comenzó a revisar el sistema de protección de menores, donde se pasó de considerarlos meros testigos de un acto de violencia contra sus madres a considerarlos víctimas directas de dicha violencia. Desde el año 2015 cada vez se está poniendo más foco en el menor, en garantizar su integridad física y moral.

En el estudio, el 66,7% de los casos refleja que las víctimas tenían hijos (el 69,7% menores de edad). En 6 casos los menores fueron testigos de los hechos, ocasionando «consecuencias devastadoras» para su salud psicológica, según afirman los expertos.

La pérdida de la patria potestad se aplicó en 7 casos (20%). En estos casos, la mayoría de niños y niñas pasan a quedar al cuidado de familiares que se harán cargo de su tutela.

Fundación Mujeres advierte que muchas familias desconocen las ayudas a las que tienen derecho o desconocen el procedimiento a seguir para solicitarlas y pide que se mejore la asistencia e información para agilizar los trámites.

Para salvar en parte el verse abocado a un laberinto de trabas burocráticas y al desamparo económico, sirve de ayuda disponer de una buena información de base para afrontar estos casos de la forma más efectiva posible.

La Comisión para la Investigación de los Malos Tratos a Mujeres que visitó Madrid en 2019, expuso dibujos reales de niños y niñas que en aquel momento vivían el maltrato en sus hogares. En algunos de los dibujos, sus madres aparecían sin boca o sin piernas o eran muy pequeñas, mientras que sus padres parecían monstruos o animales y ellos mismos se dibujaban o muy grandes (como un posible intento de proteger a sus madres) o muy indefensos.

En 2019, se concedieron 32 becas de orfandad por un total de 57.000 euros, que beneficiaron a 21 familias de todo el país. La mayor parte de los fondos se dedicaron a gastos de material y refuerzo escolar, así como de apoyo psicológico para ayudar a los menores a superar la situación. El Fondo de Becas Soledad Cazorla concede ayudas económicas a este colectivo.

A pesar de ello, apenas existen ayudas para las familias que pasan a encargarse de los menores afectados. Estas familias en ocasiones se topan con dificultades y retrasos para asumir la patria potestad, y el Estado no ha diseñado protocolos específicos que garanticen su recuperación ni hace seguimiento de los casos. En las estadísticas, solo se contabiliza el número de menores asesinados y de huérfanos, pero no se sabe con exactitud cuántos niños son víctimas de la violencia de género en el día a día.

Cuando se produce una detención, no se aseguran los derechos patrimoniales de los menores. Es más, durante la prisión preventiva, hay casos en los que las personas acusadas hacen desaparecer los bienes que irían destinados a indemnizar a sus hijos y se puede producir el alzamiento de bienes.

En lo que va de 2020 hay 15 menores huérfanos y 1 de cada 3 no ha recibido una «pensión de orfandad por violencia contra la mujer». El año pasado, de 46 menores huérfanos solo se concedieron 18 pensiones, según datos de la Fundación Mujeres, obtenidos en el Portal de Transparencia.

«Proyecto de ley de mejora de las pensiones de orfandad de los hijos de víctimas de maltrato machista y otras formas de violencia contra la mujer».

La Ley 3/2019, de 1 de marzo, de mejora de la situación de orfandad de los hijos de víctimas de violencia de género y otras formas de violencia contra la mujer ha creado, dentro de las prestaciones de muerte y supervivencia, las modalidades de pensión y prestación de orfandad por violencia contra la mujer.

Estas ayudas tienen un efecto retroactivo desde 2004, cuando se aprobó la Ley Integral de Violencia de Género. La ley no contempla que se concedan estas pensiones a otros huérfanos absolutos, cuando el menor se queda sin padre y madre por cualquier otra circunstancia.

El fundamento de esta futura regulación incluye:

A estas pensiones tienen derecho los hijos de las víctimas que en el momento de la muerte sean menores de 21 años o estén incapacitados para el trabajo, aunque se podrán mantener hasta los 25 años cuando estén estudiando o no tengan recursos.

  • Se eleva considerablemente la cuantía de la pensión a la que los huérfanos tenían derecho.
  • El acceso a esta pensión es automático y se desvincula de la necesidad de cotización.
  • Su carácter es retroactivo desde 2004

Mujeres asesinadas en los últimos años en casos de violencia de género

Desde el 1 de enero de 2003 hasta la actualidad, son 1.033 las mujeres víctimas mortales de este tipo de violencia.

En 2015 fueron 60 casos de violencia de género; en 2016 fueron 49; en 2017 fueron 50; en 2018, 50; en 2019 fueron 55, la primera se llamaba Rebeca y solo tenía 26 años. Fue apuñalada por su novio. Su hijo de cinco años se quedó sin madre. Nunca había interpuesto una denuncia. La última víctima del año, de 41 años, dejó otros tres niños huérfanos. Tampoco había dado la voz de alarma, como ocurre en la mayoría de los casos. En 2019, sólo 11 víctimas, el 20% de las mujeres asesinadas, habían denunciado previamente a su agresor. En 5 de los casos en los que sí existía denuncia se adoptaron medidas de protección a favor de la víctima; y en 4 de ellos estas medidas estaban vigentes en el momento del crimen.

En 2019, el 40% de las víctimas mortales tenía entre 41 y 50 años, franja de edad que también predomina entre los agresores (el 47,3%).

El número de madres entre las víctimas mortales por este tipo de violencia guarda relación con el elevado porcentaje de casos sin denuncia previa. «Las víctimas no sólo temen por sí mismas, temen por sus hijos, temen que el agresor utilice a los niños para hacerles daño a ellas», remarcó Carmona en un comunicado.

De enero a junio de 2020 se registraron 489 feminicidios en el país, que representa un aumento de 9.2% a los feminicidios registrados en los primeros seis meses de 2019, de acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP). De los cuales, hasta septiembre de 2020, 38 son las víctimas por violencia de género, un total de 30 no había presentado denuncia.

Medidas de contención de la violencia de género durante la pandemia de COVID-19

A raíz de la declaración de estado de alarma y confinamiento se han puesto en marcha nuevas medidas con el objetivo de disminuir el impacto de la violencia de género (Plan de Contingencia contra la violencia de género ante la crisis del coronavirus o Real Decreto-Ley de medidas urgentes), entre las que se encuentran:

  • Declaración de servicio esencial la asistencia integral a las víctimas de violencia de género, garantizando el normal funcionamiento de los dispositivos de información de 24 horas, la respuesta de emergencia y acogida a las mujeres en situación de riesgo, y la asistencia psicológica, jurídica y social de manera no presencial (telefónica o por otros canales).
  • Activación de un nuevo recurso de emergencia para las mujeres en situación de violencia de género mediante un mensaje de alerta por mensajería instantánea con geolocalización que recibirán las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
  • Campaña institucional para la concienciación contra la violencia de género durante el periodo de confinamiento. Hay dos líneas de materiales: una dirigida a víctimas, con el lema «Estamos contigo, la violencia de género la paramos unidas», con el objetivo de informar de los servicios disponibles y ampliados en el contexto de COVID-19, y otra dirigida a implicar a la sociedad en la denuncia de la violencia y el apoyo a las mujeres que lo necesiten, con el lema «La violencia de género la paramos unidas, estamos contigo».
  • Elaboración de una guía de actuación para mujeres que estén sufriendo violencia de género en situación de permanencia domiciliaria derivada del estado de alarma por COVID-19. Recoge información sobre los recursos disponibles y las pautas de actuación concretas en función de la situación personal de la mujer.
  • Servicio psicológico inmediato vía WhatsApp a través de los teléfonos facilitados por el Ministerio de Igualdad.
  • Uso de los establecimientos de alojamiento turístico en caso de que no haya plazas disponibles durante el estado de alarma en los centros designados para ello y sea necesario para garantizar la seguridad de las víctimas.
  • Inclusión del «Botón SOS» en la App AlertCops, que permite tanto al personal sanitario como a las víctimas de violencia de género requerir de manera discreta la asistencia inmediata de las Fuerzas de Seguridad del Estado. Esta App activa una geolocalización que recibirá la policía.

Las llamadas al 016 por violencia machista han aumentado un 18% durante el estado de alarma. El 016 es el número de atención a las víctimas de violencia de género. No deja huella en la factura telefónica, pero sí hay que borrarlo del registro de llamadas. Los menores afectados también pueden dirigirse al teléfono de la Fundación Anar (900 20 20 10).

También está disponible un sistema de chat de asistencia psicológica (en los teléfonos 682 91 61 36 y 682 50 85 07).

Medidas en la lucha contra los asesinatos y homicidios

El Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), que encabeza el análisis, hace un llamamiento a todas las administraciones (locales, autonómicas y estatales) para tratar de proporcionar mayor y mejor información a las víctimas sobre sus derechos y los recursos existentes en la lucha contra la violencia machista.

Además, la magistrada Lucía Avilés, subraya que hay que poner el acento en la educación por la igualdad, desde que los niños y las niñas son pequeños, pidiendo que en 2020 “se expriman los instrumentos jurídicos que da la ley” y la dotación de más medios en los juzgados, por ejemplo, las unidades de valoración forense, para ayudar a detectar mejor el riesgo de las víctimas o la utilización del protocolo forense de valoración urgente del riesgo de violencia de género, que se aplica apenas en el 1% de los casos en la actualidad.

Si estás siendo víctima de violencia de género o conoces a alguien que pueda estar sufriendo una situación de peligro, contacta con las autoridades competentes mencionadas en el artículo.

Si necesitas ayuda o asesoramiento porque no sabes cómo afrontar tu caso, estamos a tu lado para protegerte cuando más lo necesites.

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